viernes, 29 de febrero de 2008

MALTRATADOR Y ASESINO


Maltratador por conciencia, capricho y sapiencia,

a más de bestia y energúmeno con y por indecencia,

que no por inconsciencia, ni por maltratado en la infancia,

pues si tienes diligencia, piensas, diferencias

y por cambiarte tratas, al sano pensamiento,

al raciocinio, a sana educación, a buen comportamiento,

como a lo fraternal, y a la sazón, con tu mujer, entendimiento.

Si pensares y obrares así, por el camino del bien vayas,

Pues no es cierto que la miseria por fuerza cree y forme canallas,

ya que en la buena sociedad hubo y quizás aún haya.

Como muestra, Ruiz Jarabo, pues para lo que digo basta,

ya que era de buena familia, tanto rica y por más casta.

Sobrino de Juez del Estado que ministro de Franco fuera,

y de togados, letrados y jueces de estado sigue su casta,

no valióle de nada el parentesco y a garrote vil muera.

Y aunque España lo ha olvidado y más de 50 años haga,

es menester decir: ¡basta, hasta aquí hemos llegado!

no juzguen jueces y sí jurado, y eso, antes de haber matado,

pues con orden de alejamiento, es cuestión de un momento,

que en habiéndose acercado, con puñaladas o tiro certero

en el cuerpo, de mujer, y puede que hijos varios,

como se puede ver, que sus vidas de sesgo a cortado.

No pidas después clemencia, ni digas que fue demencia,

que ahora estás turbado, o que sufres por su ausencia,

o porque te ves encerrado, diciendo que es inhumano,

el trato allí dispensado y que traspasa la conciencia,

la dignidad e integridad de todo ser humano,

pues eres tú quien traspasa la barrera de la decencia

y con descaro en la audiencia expone tu letrado:

-Necesita ser tratado en consulta de psiquiatra-.

¡y un jamón! Cara dura, como el hormigón de tapia,

pues aunque los hay, y lo testa la medicina,

que es la ciencia que a “venaos” y majaras trata,

apelas a lo mismo, echando cara y cinismo,

para recibir trato de trastocado y al tanto terapia,

para librarte de la trena, paliar en exceso tu condena,

salir a la calle en breve y volver a las andadas.

¡De eso nada! Cambiar leyes puede que haya,

y que hayas de pagarla. Eso, y lo que haga falta,

ya que de machito vas y te crees gallito

en corral de gallinas, siendo tan solo pollito

y no son aves, entérate plebeyo machaquito,

sino mujeres, madres, personas hermanadas,

que incluso por los hombres, quieren ser amadas,

pero temen que en sus manos sean vejadas,

o maltratadas, como lo haces tú, canalla.

Mas, por ser de ánimo débil, por amarte,

no denuncia, la mujer que acorralas,

vilipendias, das maltrato y hieres,

aunque grite basta, ceja ya, no me pegues,

pues eso a ti te resbala, te creces, te enalteces,

creyendo que agradece que su cuerpo laceres.

¡Iluso, engreído, fatuo y vano espíritu!

¡Ah, sádico insensato! Que además bravatas,

-Si me dejas te mato- no ves y te desbaratas,

y al final, sin tino ni acato, te ciegas, vas y la matas.

¡Pues, pardiez! ¿En qué piensa un juez

que en libertad te deja, cuando tu obsesión no ceja,

lo llevas entreceja y acosas una y otra vez?

Villamanta, 29 de febrero de 2008.