Mostrando entradas con la etiqueta Sin odio ni acritud. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sin odio ni acritud. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de febrero de 2009

SIN RAZÓN

Nunca te consideré mía,
no pretendí tu posesión,
mas, entraste en mi vida,
te di el alma mía,
te ofrecí mi amor
y te di el corazón.
No pude ofrecerte tesoros,
más que el de divina juventud,
mas, te tuve como a una reina,
rebosando amor por mis poros,
en piel, que hoy es lasitud.
A estas andaduras del camino,
donde podría seguir de amor esclavo,
optas por un viejo acabado
que tus caprichos ha pagado,
dándome a mí de lado
y por el vil metal de octogenario
me odiaste, me desechas, sin importaros
que el mejor tesoro,
el amor.
De lo que te lamentarás algún día
cuando el filón sea finado,
del vil metal, el suyo,
del tuyo, cuerpo ajado,
sin amor, sin agrado
y de familia olvidados,
de la suya, de la tuya,
habiendo tu juventud prestado
a la voluptuosidad del deseo
de quien por padre hubiere pasado,
al verte a su lado,
aun en tu juventud.
Con cuerpos decrepitados
ni siquiera estaré yo,
tu lacayo enamorado,
hasta el saber de la traición.
Gracias, por el dolor descargado
de mi corazón enamorado,
ciego hasta haber encontrado
de tan vil desprecio tu razón.
Hoy no echo en falta tu amor,
pero me duele la traición,
en tantos años engañado
sin motivo, pero con razón.
Razón de avaricia insana
pues el metal no es de ley,
como el verdadero amor,
aunque deviniese de rey.
Pasaré este mal trago
con otro amor, mi postrero,
que aun inesperado conquistó,
mi amor sincero, mi corazón,
como es el que ella me ha dado,
el que ha sanado al que enquistó,
el odio que me has demostrado,
sin importe mi amor.
Gracias mi amor pasado,
pues de uno, tengo dos.

AdriPozuelo
Villamanta, 20 de enero de 2009

jueves, 17 de julio de 2008

Al ombligo del mundo

Cual aguerrido guerrero,
se cree, con larga pluma,
y no en sombrero,
alba hoja como llena luna,
sin su carga en tintero,
que cumple así, una a una,
con trazo negro,
y no por así más certero,
su deseo,
su ilusoria misión,
e irradiando inquina,
dice a otro como poseedor.

Sus armas, esas siendo
y no calandria de cañón,
no usa boca al disparo
ni hace de su lengua
cual vil disparador,
hace uso , por contrario,
subrepticio comentario
y desde recoleta intención,
bautiza de chabacano
a quien no confesa,
de antemano,
de su misma condición.

Aunque leas sus palabras
cual hiriente munición,
no hagas caso a mediodías
habiendo enteros mejor,
sigue viendo huéspedes
donde invitados ni son,
metiendo baza en todo,
pues no hay desatino mayor
creer ser ombligo del mundo,
siendo su pelusa empelotada,
y por tal empelotarse,
embute pata hasta el corvejón.

AdriPozuelo
12 de Julio de 2008

En vista de la reacción que suscitó en cierta persona, mi relato de aquí abajo, en cierto sitio "blanco", se me ocurrió contestarle con esto de más arriba.
Es de los que creen que si escribimos esas cosas ahora, lo hacemos con odio y en cambio, es de la misma opinión, y condición, de los que lo hicieron, pensaron y obraron así (con odio hacia los "infieles") durante tantos años que duró en esta España de todos, -la cual creían que era solamente suya- la "cruzada" de la dictadura; de los que se creen salvadores de todos aquellos que se creían libres y votaron por una democracia, la cual vinieron a deshacer porque no les gustaba, e implantaron una dictadura por las armas, pasando por ellas a aquél que se les antojaba, porque no participaba, y practicaba, de sus ideas, siendo políticamente, y potencialmente, molesto para el "nuevo" -¡qué ironía!- régimen.¡Y todavía se creen salvadores! y encima; del "o pus" ( está bien puesto, pues son como un grano enquistado, presto a estallar, henchido de ella)
Por algo será, que no les gusta La Memoria Histórica.
Pero la memoria existe y no es malo recordar. Lo malo, es levantar de nuevo banderas por cualquier cosa y ver "huéspedes" en todas partes.

AdriPozuelo